martes, 5 de abril de 2016

TENER LA ALACENA BIEN ABASTECIDA

Tener una alacena siempre llena de productos y alimentos básicos puede resultar provechoso cuando no tenemos tiempo de cocinar nada muy complicado o cuando queremos simplemente improvisar.

Sin embargo, para tener una alimentación balanceada y rica en nutrientes, es indispensable comprar productos frescos , empezando por las frutas y verduras de estación o carnes magras y pescados del día.


Existe serie de productos saludables que debemos tratar de tener siempre en nuestras despensas para preparar y/o complementar nuestras comidas. Algunos de estos indispensables en nuestras compras deben ser:

Aceite de oliva*: no solo es fundamental para preparar ensaladas, pastas, menestras y otros platos sino que, además, es el principal componente de la dieta mediterránea, considerada una de las más sanas del mundo.
Quinua*: es un alimento que acompaña gran variedad de comidas dulces y saladas por su importante fuente de proteína y fibra. Tener quinua en nuestra alacena nos sacará de apuros pues es muy fácil de cocinar, incluso en postres.
Miel*: es un básico en nuestra cocina si queremos dejar de utilizar azúcar. La miel no solo tiene un uso medicinal, también endulza de manera natural nuestros alimentos.
Menestras*: son muy accesibles económicamente y deben estar presentes en toda despensa saludable. Las lentejas, pallares y frijoles constituyen una gran fuente de proteína y de fibra.
Huevos*: ¿quién no tiene huevos en su refrigerador? Es una fácil manera de proporcionar un extra de proteína a cualquier plato casero, sopa o ensalada; excelentes también en un buen desayuno.
Plátanos*: son las frutas que tenemos disponibles durante todo el año y, por tanto, no deben faltar en nuestra alacena. Son una excelente fuente de energía, potasio y vitamina B que sirve también como snack para comer antes o después del ejercicio.
Ajo*: nos ayuda a darle sabor a cualquier comida, de manera rápida y sin agregar calorías. Además, tiene propiedades medicinales gracias a un compuesto llamado alicina que puede ayudar a regular la presión sanguínea.
Avena*: los mejores desayunos llevan avena y las mejores despensas también. Es tan fácil de preparar que incluso tendrás tiempo de decorar tu plato con algunas nueces y frutas para un excelente snack.
Nueces y frutos secos*: si quieres evitar comer golosinas o grasas cada vez que te da hambre, tener frutos secos en tu despensa servirá para calmar tu apetito y evitar caer en otras tentaciones.
Batidos nutricionales con pocas calorías, exquisitos y con muchos nutrientes de la mejor marca de suplementación HERBALIFE.


Tener la alacena bien abastecida con estos alimentos básicos te permitirá improvisar un menú equilibrado y sano. Y no olvides tener también bebidas refrescantes o batidos entre comidas que podemos preparar con algunos alimentos mencionados como avena, quinua, plátano o miel.
Anunziata Morris, del consejo Asesor de NUTRICION HERBALIFE

domingo, 6 de marzo de 2016

La Yerba Mate: “la bebida de los dioses”

Los indígenas la llaman la bebida de los dioses, la cual vincula a través de la energía física, la tranquilidad mental y el placer de estar enfocado en el aquí y en el ahora…
Los indios guaraníes, ya las empleaban desde tiempos inmemorables, ha crecido de manera natural en las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay, sobre todo en sus partes altas. 
Los nativos, que tienen su propia explicación del origen de la planta con su leyenda de la yerba mate, bebían el caá (así le llamaban) en una vasija de barro. La yerba tenía en la cultura guaraní un rol social más allá del fin nutritivo.
Actualmente, con unas 200.000 hectáreas cultivadas, Argentina es el primer productor mundial de yerba mate, seguida por Brasil y Paraguay.
yerba-mate-3-630x315

Beneficios de la yerba mate en la salud

La yerba mate contiene cafeína en cantidades importantes, así como antioxidantes, potasio, aminoácidos y vitaminas. Los principales beneficios de la yerba mate en la salud son:
  • Ayuda en la salud cardiovascular. Gracias a la buena cantidad de antioxidantes, el mate puede ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares evitando que el colesterol y la grasa se acumulen en las arterias. Este es un aspecto sumamente importante del consumo de esta tradicional bebida.
  • Aumenta el colesterol “bueno”. Relacionado con el beneficio anterior, en un reciente estudio llevado a cabo por la Universidad de Illinois (Estados Unidos), se demostró que el consumo del mate aumenta la cantidad de colesterol “bueno”. Este tipo de colesterol, también conocido como HDL, protege contra los ataques al corazón.
  • Ayuda a retardar el envejecimiento. Por la misma acción de los antioxidantes, el consumo regular del mate ayuda a prevenir la oxidación y el desgaste de las células.
    Brinda resistencia física. Tomar mate colabora con la aceleración del metabolismo, lo cual se logra haciendo que el cuerpo consuma de manera más rápida los carbohidratos. El aumento de energía se debe tanto a la quema de las calorías que se han consumido con los alimentos como las que se encuentran almacenadas en el organismo en forma de grasa.

    ¿NECESITA MEJORAR SU CONCENTRACIÓN Y ESTADO DE ALERTA?

    ¿A menudo siente que necesita mejorar su concentración y estado de alerta?   El café o el té es la opción preferida por much@s, pero cuando no hay tiempo para hacer una pausa y tomar un café, las tabletas Thermo Complet Herbalife son una alternativa conveniente.
  • PRINCIPALES BENEFICIOS
  • Una mezcla única de cafeína de origen natural procedente del té verde y yerba mate.

    • La vitamina C contribuye a la reducción del cansancio y la fatiga.

  • La cafeína  ayudar a mejorar la concentración y el estado de alerta.









¿Cuánta sal es “demasiada” sal?

Todos los científicos coinciden en que tomar cantidades ingentes de sal no es bueno para la salud… 
¿pero habría que tomar tan solo 5 gramos al día, tal y como recomiendan la Organización Mundial de la Salud (OMS) y muchas autoridades sanitarias a los ciudadanos? 
Como cada vez que un estudio parecía señalar que la sal perjudicaba la salud, aparecía otro que sugería lo contrario, un grupo de investigadores de Columbia, en Estados Unidos, se ha dedicado a analizar concienzudamente 269 trabajos científicos centrados en el consumo de la sal y su impacto en la salud.

¿Debemos parar la guerra contra la sal?

Cada año, el gobierno español invierte millones en el Plan de Reducción del Consumo de Sal, un ambicioso programa que bajo el lema “menos sal es más salud” quiere convecernos de que debemos comer sosos los alimentos. 

El plan pretende que los españoles reduzcamos un 20% el consumo de sal, partiendo del consumo de 9,7 gramos diarios que se producía en 2010, fecha en la que se puso en marcha el plan. El argumento es que si progresivamente vamos bajando el consumo diario hasta llegar a los 5 gramos al día, se evitarán 20.000 accidentes cerebrovasculares y unos 30.000 accidentes cardiacos al año.

¿Por qué tanta aversión?

La sal es fundamental para la vida humana, tan sencillo como que no se puede vivir sin ella. Hasta la palabra “salario” procede de la raíz latina “sal”, porque en ocasiones a los romanos se les pagaba con ella. En Polonia, a los peregrinos se les sigue recibiendo hoy en día en los pueblos con agua y sal, los dos ingredientes más necesarios para la vida. 

Y de hecho, la sal natural no transformada es importante para numerosos procesos biológicos, como por ejemplo: 

  • forma parte de la composición del plasma sanguíneo (el líquido en el que están inmersos los glóbulos), la linfa y el líquido amniótico.
  • transporta los nutrientes a las células y a su vez desde éstas.
  • conserva y regula la presión sanguínea.
  • aumenta el número de células gliales en el cerebro, que permiten el pensamiento creativo y la planificación a largo plazo.
  • ayuda al cerebro a comunicarse con los músculos, con el fin de que podamos controlar nuestros movimientos, a través de intercambios de ion entre sodio y potasio.
Como ocurre con todos los alimentos, sean cuales sean, es evidente que no debemos atiborrarnos a sal.
Además, según algunos estudios, en el caso de las personas que ya padecen hipertensión y que siguen un régimen de bajo índice glucémico para reducir la presión sanguínea, disminuir también el consumo de sal mejora los resultados de dicho régimen. (7) 
Pero para las personas sanas, el problema no es tanto el nivel de sal (cloruro de sodio) como el nivel de potasio, un electrolito fundamental del que en general adolece la dieta moderna. 

¿Nos puede faltar sodio?

Sí, por supuesto. 

Muchas personas no son conscientes de ello, pero el riesgo de sufrir problemas de salud aumenta de manera significativa si tenemos carencia de sodio. Así, puede provocar “hiponatremia”, un estado funcional provocado por la baja ingesta de sodio o bien por una pérdida excesiva de éste en el organismo. 
La hiponatremia no siempre se origina por una carencia alimentaria de sodio, salvo en casos extremos (como en los campos de concentración), sino también por la ingesta de medicamentos, la absorción excesiva de agua, la deshidratación, la actividad física intensiva y algunas enfermedades, entre las que se encuentran aquellas que afectan el funcionamiento del hígado, los riñones y la glándula tiroidea.
El sodio es un electrolito responsable de numerosos procesos fisiológicos críticos, como la regulación de la cantidad de agua que se encuentra en nuestras células. 

Por tanto, si la sangre se vuelve demasiado pobre en sodio, los niveles de líquidos corporales aumentan y las células comienzan a inflarse. Esta hinchazón puede provocar numerosos problemas de salud, en ocasiones graves. 

En el peor de los casos, la hiponatremia puede ser mortal, provocando hinchazón cerebral, coma y hasta la muerte. Parece que las mujeres en periodo de premenopausia tienen mayor riesgo de que se produzca un ataque al cerebro relacionado con la hiponatremia, dado que las hormonas femeninas afectan a la regulación de sodio. 

Pero una hiponatremia puede tener efectos más discretos que le pasen desapercibidos a nuestro médico y no los relacione con un problema de electrolito. La hiponatremia puede provocar los siguientes síntomas y señales: 

  • náuseas, vómitos y cambios en el apetito
  • pérdida de energía
  • debilidad muscular, espasmos o calambres
  • dolor de cabeza
  • fatiga
  • aturdimiento
  • incontinencia urinaria
  • alucinaciones
  • nerviosismo, irritabilidad y cambios de humor
  • desvanecimiento, coma
Los cambios de humor y de apetito se encuentran entre los primeros signos de falta de sodio, pero esta causa se suele ignorar. Y en cualquier caso, para evitar las enfermedades cardiacas, la recomendación que recibirá probablemente sea la siguiente: “beba mucha agua, haga mucho deporte y reduzca el consumo de sal”. Es decir, la receta “perfecta” para llevar nuestro nivel de electrolitos a la hecatombe.

La importancia del equilibrio sodio/potasio

La sal natural refinada es esencial para la vida, pero eso no quiere decir que tengamos que absorberla impunemente. Un factor determinante que debemos tener en cuenta es la proporción sodio/potasio existente en nuestra dieta. Un porcentaje desequilibrado no sólo puede provocar hipertensión (presión sanguínea muy alta), sino también contribuir a otras muchas enfermedades como: 

  • infartos y accidentes cerebro vasculares (ACV)
  • problemas de memoria
  • osteoporosis
  • cataratas
  • cólicos nefríticos (piedras en el riñón)
  • úlceras y cáncer de estómago
  • artritis reumatoide
  • impotencia sexual
La manera más sencilla de crear un desequilibrio es consumir alimentos extremadamente pobres en potasio y ricos en sodio.
Entonces, ¿cómo asegurarse de tener estos dos nutrientes en una proporción adecuada? 

Deje de lado los platos preparados y la comida transformada industrialmente en beneficio de alimentos frescos, enteros y, si es posible, procedentes de agricultura ecológica para garantizar una buena concentración de minerales. Este tipo de dieta aporta de manera natural mayores dosis de potasio que de sodio. 

Una gran parte del aporte de sal de la población española procede a día de hoy de los platos preparados y la comida industrial: panes de todo tipo, pizzas congeladas, platos preparados, aperitivos industriales y también galletas y cereales para el desayuno. Y aunque el Ministerio de Sanidad llegue a todos los acuerdos que quiera con la industria e incluso impusiera multas con el fin de que vayan disminuyendo su contenido en sal, en mi opinión lo que ocurre es que el consumo de estos alimentos debe evitarse en cualquier caso. 

Y esto también se puede aplicar a la restauración rápida, de la que hoy en día sabemos que ha sobrepasado, en cifra de negocios, a la restauración tradicional. Los españoles pasan menos tiempo que nunca cocinando y, a pesar de la crisis, multiplican sus comidas fuera de casa (bares, pizzerías, kebabs, restaurantes de comida rápida…) a pesar del presupuesto que ello representa, de la calidad en general pésima de los ingredientes utilizados y de la ausencia de control sobre lo que en realidad nos estamos metiendo en la boca. 

¿Quién sabe de verdad exactamente de qué está hecha la “carne” del kebab y la salsa “blanca o picante” que lo acompaña (aparte de sal)? 
¿Cómo se elabora la carne de los restaurantes asiáticos? De hecho, ¿de donde procede? Y la misma pregunta sobre el líquido pegajoso en el que las suelen embadurnar Y en los autoservicios, ¿quién está en la cocina? ¿de dónde proceden los alimentos que nos servimos? 

Tomar el control sobre nuestra alimentación, basando ésta en productos que se pueden identificar, frescos y a ser posible ecológicos, es el medio más eficaz para recuperar la salud, consumir menos sodio y más potasio.

Por qué necesitamos potasio

Nuestro cuerpo necesita potasio para regular la presión sanguínea. Afecta a nuestra masa ósea, al sistema nervioso, a los músculos, a las glándulas adrenales (que fabrican hormonas), al corazón y a los riñones. Por lo general se encuentra adherido a un anión básico y permite de esta manera conservar el pH bueno (la acidez buena) de nuestros fluidos: sangre, linfa, líquido amniótico… 

La carencia de potasio puede desembocar en un desequilibrio de los electrolitos y provocar una enfermedad denominada hipopotasenia (o hipokaliemia), que se caracteriza por: 

  • retención de líquidos
  • una presión sanguínea mayor (hipertensión)
  • arritmia cardiaca (el corazón late de manera irregular)
  • debilidad muscular y calambres
  • constante sed
  • estreñimiento

Alimentos ricos en potasio

Todas las frutas y verduras son excelentes fuentes de potasio, pero algunas, evidentemente, son mejores que el resto. La palma de oro se la lleva la levadura seca, un hongo que contiene 2.000mg/100g. Le siguen: 

  • Las patatas al horno, cocinadas con piel. Se deben consumir con moderación por su alto contenido en almidón, que aumenta la resistencia a la insulina y la leptina.
  • Las alubias blancas también son muy ricas en potasio, con 1.061 mg por cada taza de 250 ml.
  • Los tomates.
  • Las calabazas.
  • Las espinacas cocidas.
  • Frutos como los higos también son muy interesantes.
También lo podrá encontrar en: 

  • Frutas como papaya, ciruela, melón, plátano (ojo con los plátanos, que son muy ricos en azúcar y tienen la mitad de potasio que las verduras de color verde; que el plátano sea especialmente rico en potasio es un mito).
  • Hortalizas como brócoli, coles de Bruselas, boniato, aguacates, espárragos y calabaza

e-letter gratuito Tener S@lud 

👇PULSA👇



martes, 20 de octubre de 2015

10 DIFERENCIAS ENTRE PERDER PESO O PERDER GRASA



Si por fin has decidido comer sano, mejorar tu salud, y ya de paso mejorar tu figura de aquí al verano para lucir bien en bañador, lo primero que debes saber es que bajar de peso no siempre significa perder grasa, y para conseguir lo que nos hemos propuesto lo importante es PERDER GRASA.
Indudablemente cuando perdemos grasa, perdemos peso, pero cuando perdemos peso, no siempre se pierde grasa.

Quieres saber tu IMC y tu gasto metabólico? *pincha el link

 Observa esta imagen: ¿con que figura te identificas?...¿realmente es tan importante el peso?



10 DIFERENCIAS ENTRE PERDER PESO Y PERDER GRASA

1. VOLUMEN. Cuando perdemos grasa, sobre todo lo notamos en la ropa porque nuestro cuerpo pierde volumen. También lo verás reflejado en la báscula, pero notarás que la ropa te va mucho más holgada.

2. PESO. Cuando perdemos peso en general, perdemos agua, masa muscular y masa grasa. Si te saltas las comidas, y no haces una dieta saludable de cinco comidas al día, perderás líquido y masa muscular, y muy poca grasa.

3. EFECTO REBOTE. En dietas de pérdida de peso privativas de alimentos, se genera un efecto rebote cuando se vuelve a una alimentación normal, incluso llegando a engordar más kilos de los ya perdidos en muy poco tiempo. Esto sucede porque al privar al organismo de los nutrientes suficientes y adecuados, éste utiliza la masa muscular para generar energía y protegiendo la grasa, mucho más importante para él al percibir una escasez de alimentos, lo que se traduce en una ralentización del metabolismo y siendo más propenso a coger grasa.

4. EFECTO DURADERO. Si quieres que tu esfuerzo tenga unos resultados duraderos tu opción debe ser PERDER GRASA, y conservar el músculo. Por supuesto perder grasa supone que tus objetivos se cumplan a medio o largo plazo, tiempo suficiente para crear un buen hábito tanto en la alimentación como en el ejercicio. Puedes conseguir Perder Peso muy rápidamente, en este caso lo más probable es que sea de una manera poco saludable.

5. ENERGÍA. Una correcta pérdida de grasa sin pérdida de músculo se traduce en una musculatura más eficiente, lo que supone mayor energía y fuerza para una actividad deportiva. Una pérdida de peso, con un mayor porcentaje de pérdida de músculo que de grasa, significa menos fuerza y una musculatura débil, te sentirás con mucha menos energía para realizar deporte, lo que te llevará a que tu cuerpo necesite energía urgente y a los temidos atracones.
6. ALIMENTACIÓN. Si quieres perder peso rápidamente, come poco y mal. Las consecuencias serán un gran efecto rebote y debilidad física. Si quieres perder grasa, mantén tu metabolismo activo haciendo 5 comidas al día que incluyan proteína y tanto carbohidratos como grasas saludables (aceite de oliva, omega6, omega3...etc.). Olvídate de las grasas trans y el exceso de carbohidratos poco saludables.

7. SACIEDAD. Con una dieta adecuada, comerás más, tu sensación de saciedad se verá satisfecha y no tendrás que recurrir al picoteo entre horas que es uno de los grandes enemigos de nuestra dieta. Esto se debe a que al comer a menudo, el índice glucémico se mantiene estable controlando nuestra sensación de saciedad. Las ingesta de carbohidratos inadecuados, y no comer en pequeñas cantidades y varias veces al día produce picos y bajadas de glucosa que no solo impiden la reducción de grasa, sino que nos pueden producir enfermedades mucho más severas como la diabetes, la hipercolesterolemia, enfermedades cardiovasculares, etc.

8. DEFINICION Y TONO. Con un plan adecuado, de dieta y ejercicio,  notarás tu musculatura mucho más definida, aumentarás el tono muscular y  tu fuerza, porque perderás grasa y no músculo. Nos viene mucha gente buscando consejo en dietas de adelgazamiento porque consiguen bajar de peso rápidamente pero se sienten "blandos", sobre todos las chicas. Por supuesto existe un factor determinante a la hora de definir y endurecer que es el ejercicio FITNESS personalizado o entrenamiento en clases colectivas dirigidos a este fin. Sin embargo, si esto no va acompañado de una correcta ingesta de alimentos (proteínas, vitaminas y minerales) los resultados no se verán reflejados.

9. FORTALEZA MENTAL. Si nuestra decisión ha sido la correcta en cuando a llevar una dieta saludable, de 5 comidas al día, eliminando ciertos carbohidratos que aumentan nuestros niveles de azúcar en sangre y limitando las grasas, combinarlo con un buen entrenamiento en el gimnasio, dónde te van a indicar los ejercicios más adecuados a tus objetivos y condición física, te sentirás BIEN, con ENERGÍA y FUERZA, esta satisfacción se traduce en una buena predisposición mental para seguir adelante, el esfuerzo cada días será más fácil porque estarás creando un hábito saludable y perdurable. Una pérdida de peso inadecuada, comiendo poco y mal, te hará sentir con poca energía para entrenar, insatisfecho por no conseguir buenos resultados, lo que te lleva a seguir comiendo mal, hacer poco ejercicio, engordar, insatisfacción...etc.



10. SI QUIERES PERDER GRASA necesitas tonificar MÚSCULO. Es cierto que con el trabajo cardiovascular en rangos de entrenamiento quema grasas (65% - 75% de rendimiento de tu corazón), te ayudará a quemar grasa, una hora de ejercicio diario no sólo te aportará eso, sino otros muchos beneficios en tu salud, pero has de combinarlo con un trabajo de FUERZA. Con el cardio quemas calorías mientras lo estas realizando, con el trabajo de fuerza tonificas músculo,  aumentando tu metabolismo y cuando paras de entrenar tu cuerpo sigue quemando grasa para reconstruir y mantener el músculo. 

 Pues ya lo sabéis, SENCILLO, FACIL Y EFICAZ.

Quieres saber tu IMC y tu gasto metabólico?  *pincha el link